Lectura: Isaías 40:25-31

En el libro Mayores y Gansos (Geeks and Geezers), Robert Thomas y Warren Bennis nos comparten los resultados de una interesante investigación, con respecto a cómo las eras, los valores y momentos definen a los líderes; enfocaron su investigación en dos tipos de líderes: en edades entre los 21 a 35 años (los gansos) y quienes superaban los 70 años (los mayores).

Una de sus principales conclusiones entre el grupo de los mayores, fue que estas personas pudieron seguir desempeñando un papel de liderazgo, gracias a que mantuvieron activas cualidades tales como su curiosidad, entusiasmo, falta de temor, cordialidad y energía.  En lugar de sentirse derrotados por el tiempo y la edad, estas personas estaban dispuestas a correr riesgos, tenían ansias de aprender y vivir nuevas experiencias. ¡Qué gran actitud!

La buena noticia es que como creyentes podemos adquirir y conservar una gran actitud.  La Biblia nos brinda el secreto para retener esa fortaleza que viene como fruto de una relación creciente con Dios, tal como lo expresa Isaías 40:31: “Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán las alas como águilas. Correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán”

Hay una verdad, son nuestras mentes más que nuestros cuerpos las que nos desalientan y hacen que nos rindamos.  Esto también puede ocurrirle a los jóvenes: “Aun los muchachos se fatigan y se cansan; los jóvenes tropiezan y caen” (Isaías 40:30).

  1. Tanto los jóvenes como los mayores, deben poner su fe y confianza en Aquel que “da fuerzas al cansado y aumenta el poder al que no tiene vigor” (Isaías 40:29).
  2. Para el Señor la edad en verdad no importa.

HG/MD

“Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán las alas como águilas. Correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán” (Isaías 40:31).