Llevar nuestras heridas a Dios – Devocional especial: Serie Más que un Juego
Versículo clave: Sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas. Salmo 147:3 — RVA-2015
Lectura devocional
En el fútbol, no todas las lesiones son evidentes. Algunas no se ven desde la grada. Un jugador puede seguir corriendo, sonreír al final del partido y decir que todo está bien, aunque por dentro esté soportando dolor. A veces la lesión más peligrosa es la que se esconde por demasiado tiempo.
En la vida cristiana también podemos acostumbrarnos a esconder heridas. Tal vez una palabra te lastimó, una decepción te marcó, una amistad te falló, una situación familiar te duele o cargas con tristeza que nadie nota. Puedes seguir asistiendo a la iglesia, cantando, sonriendo y diciendo “estoy bien”, mientras tu corazón necesita ser restaurado por Dios.
Dios no te pide que finjas fortaleza. Él conoce lo que otros no ven. El Señor sana a los quebrantados de corazón, no porque ellos sean fuertes, sino porque Él es compasivo y poderoso.
Crecer en la fe también significa aprender a llevar nuestras heridas al Señor. No para quedarnos atrapados en el dolor, sino para permitir que Dios nos sane, nos enseñe, nos consuele y nos ayude a seguir caminando con esperanza.
No escondas tu corazón de Dios. Él no se sorprende por tus lágrimas. Él no desprecia tu dolor. En Cristo puedes encontrar consuelo, dirección y restauración.
En la cancha
Un jugador lesionado que nunca pide ayuda puede empeorar su condición. Un joven creyente que oculta sus heridas también puede debilitarse espiritualmente. Dios quiere que vengas a Él con sinceridad, no con apariencia.
Preguntas para la reflexión personal
- ¿Hay una herida en mi corazón que he estado ocultando?
- ¿Estoy llevando mi dolor a Dios o sólo trato de ignorarlo?
- ¿Necesito buscar ayuda sabia de un creyente maduro?
Desafío del día
Habla con Dios sinceramente sobre una herida que has estado cargando. Luego considera compartirla con un creyente maduro que pueda escucharte, orar contigo y orientarte bíblicamente.
Oración del día
Señor Jesús, tú conoces las heridas que otros no ven. Te entrego mi dolor y te pido que sanes mi corazón. Ayúdame a no fingir, sino a confiar en tu gracia, tu consuelo y tu amor. Amén.
Tiempo extra
Dios no sólo ve tu sonrisa; también conoce tus lágrimas.
¿Quieres seguir leyendo el Devocional Más que un Juego:
👉 Accede aquí a la App:
También puedes descargar gratuitamente el PDF del devocional en el siguiente enlace:
También puedes acceder a nuestros Podcasts especiales en Spotify, YouTube y Apple Podcast.
Más que un Juego es un recurso gratuito creado para ayudar a las nuevas generaciones a descubrir principios bíblicos a través del lenguaje del fútbol.
⚽ Porque la vida cristiana es mucho más que un juego.





0 comentarios