Lectura: Proverbios 30:7-9
Desde hace mucho tiempo las personas jóvenes y no tan jóvenes aspiran a tener las “E’s” y las “C’s”. Pero ¿en qué consisten?
Empecemos por las “E’s”, que consisten en tener, número 1 “Efectivo” para gastar o invertir en lo que queramos y número 2, sentirse libre para hacer las “Elecciones” que nos dé la gana. Ahora sigamos con las “C’s”, que consisten en, número 1 tener “Cosas”, por ejemplo: Caprichos o gustos para presumírselos a otros, un Condominio para vivir, una Carrera universitaria o una tarjeta de Crédito para viajar. Número 2, podemos continuar mencionando la “Conectividad” para estar al tanto de todo lo que sucede. Otros ejemplos son que en algunas ocasiones las personas desean ser “Caradura” o descarados para aprovecharse de los demás o hacer cosas sin sentir culpa, o estar ligados a “Causas” porque está de moda ayudar o involucrarse, aunque la causa no tenga mucho sentido. Realmente, anhelar cosas o situaciones temporales no siempre es malo, pero se vuelven problemáticas cuando toman el primer lugar que Dios debe tener en nuestra vida.
En vez de las E’s y las C’s, Agur, el autor de Proverbios 30, le pidió a Dios tan sólo una G y una B: su Gracia y su Bondad. En el versículo 8 pidió la gracia de Dios para alejar de él la vanidad y la palabra mentirosa, ya que no quería caer en la trampa de creer que los principios, las prácticas y los apegos corruptos son aceptables.
En ese mismo versículo y en el 9, el escritor Agur también pidió la bondad de Dios para que le proveyera lo que necesitaba, ni más ni menos. Él estaba completamente consciente de que había una posibilidad de que la pobreza lo volviera codicioso y deshonrara el nombre de Dios. Asimismo, se dio cuenta de cuán fácilmente las riquezas podían controlarlo y hacer que negase al Señor, por eso fue claro en su propósito de mantener un balance en su vida.
Puntos para la reflexión:
- Hazte un autoexamen sincero y respóndete hoy, ¿qué es lo que más deseas? ¿Eso que deseas está ligado a las “E’s” y las “C’s”, o más bien deseas las recompensas de la gracia y la bondad de Dios?
- ¡Qué nuestros deseos y anhelos estén ligados más que solamente a cosas temporales y que tengan un fin aún más grande, las cosas eternas!
Versículo para memorizar:
“Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí, y no me des pobreza ni riqueza. Solo dame mi pan cotidiano; no sea que me sacie y te niegue o diga: “¿Quién es el Señor?”. No sea que me empobrezca y robe, y profane el nombre de mi Dios”. Proverbios 30:8-9 – RVA2015.
HG/MD. Ahora también puedes acceder a nuestros Podcasts especiales en Spotify, YouTube y Apple Podcast.
Este devocional forma parte de la serie: Paso a Paso con Dios.





0 comentarios