Lectura: 1 Tesalonicenses 3:1-13

Creo que en la mayoría de nuestros países es muy común oír: “Necesitamos menos…”  Se insta a las personas a disminuir su consumo eléctrico y de agua, a los gobiernos se les pide gastar menos, menos plásticos, menos calorías, entre otras muchas cosas.

Pero, cuando nos movemos hacia la esfera de la fe, el amor, la gracia y la fortaleza estos nunca deberían escasear o restarse. Por eso, como seguidores de Cristo, se nos exhorta a demostrar su amor cada vez más y menguar nuestros malos sentimientos y deseos (Juan 3:30).

En la primera carta a los creyentes de Tesalónica, Pablo los insta a abundar “más y más” en las cualidades que le agradan a Dios, en el amor mutuo y en el fraternal (4:1, 10).

Esta clase de amor expansivo sólo se logra porque proviene de los recursos ilimitados de Dios, y su suministro nunca disminuye.

El apóstol Pablo expresó lo que deseaba para los creyentes: “El Señor los multiplique y los haga abundar en amor unos para con otros y para con todos, tal como nosotros para con ustedes” (1 Tesalonicenses 3:12).

  1. Con Jesús siempre sumas.
  2. Entonces, ¿Cuánto debemos amar a Dios y a los demás? ¡Más y más!

HG/MD

“El Señor los multiplique y los haga abundar en amor unos para con otros y para con todos, tal como nosotros para con ustedes” (1 Tesalonicenses 3:12).