Lectura: Juan 14:3

En muchas ocasiones usamos el humor para lidiar con las cosas que en realidad no comprendemos, por ejemplo, existen muchos chistes que tienen que ver con lo que nos espera más allá de la muerte.

Comprendemos tan poco de la vida de los que ya partieron con el Señor, que cuando perdemos un ser querido, luchamos por comprender el por qué Dios “necesitaba” a esa persona más que nosotros.

Es quizás por esa razón que, en algunas de las reuniones previas a los funerales, las personas lidian con su sufrimiento relatando anécdotas curiosas o incluso chistes.

Hasta los teólogos más connotados y sabios, deben reconocer que conocen muy poco acerca de ese maravilloso lugar que llamamos cielo.  Tan sólo contamos con ciertos detalles, como el que nos compartió el Señor mismo en Juan 14:3: “Y si voy y les preparo lugar, vendré otra vez y los tomaré conmigo para que donde yo esté ustedes también estén”.

No comprendemos todo con respecto al cielo, creemos en la promesa de nuestro Salvador, y por fe aceptamos lo que no podemos comprender.  Vivimos con la esperanza y seguridad de que Dios tiene reservado un maravilloso lugar para nosotros y eso no es un chiste.

  1. Las personas bromean con respecto al cielo y el infierno, pero ninguno de los dos son broma.
  2. Hoy puede ser el primer día del resto de tu vida; si verdaderamente aún no has depositado tu fe en Jesús, experimentarás una felicidad y un gozo que nunca has sentido, y que ni el mejor chiste del mundo puede superar.

HG/MD

“Y si voy y les preparo lugar, vendré otra vez y los tomaré conmigo para que donde yo esté ustedes también estén” (Juan 14:3).

En memoria de nuestro amado: José Antonio Guevara Morales (1933-2020)