Lectura: Gálatas 5:1-6; 13-21
Me gustan mucho las frases que comparten principios valiosos para la vida y esta es una de ellas: “La libertad es peligrosa en manos de los que no saben usarla”.
Sin duda es una verdad tan grande que por ello a los criminales se les confina tras barras de acero y muros de concreto. O tan sólo imaginemos que vamos a un bosque muy seco luego de muchos meses sin lluvia, encendemos una hoguera y la dejamos sin supervisión, pronto aquella pequeña llama se extenderá sin control por todo el bosque convirtiéndose en un infierno abrasador. Por esta razón la libertad no vigilada puede crear caos.
Sin lugar a duda en ningún lugar es más evidente que en la vida cristiana. Los creyentes somos libres de la maldición de la ley, de su pena y del poder de esa ley que produce sentimientos de culpa.
El temor, la ansiedad y la culpa son sustituidos por la paz, el perdón y la libertad en el momento que somos salvos por nuestro Señor Jesús. ¿Quién podría ser más libre que aquel que es libre en lo profundo de su alma? Pero, ahí es donde muchas veces fallamos. En muchas ocasiones usamos nuestra libertad para vivir egoístamente, caemos en patrones de vida que en nada son ejemplo de lo que es una vida cambiada por Dios, caracterizada por el amor y el servicio.
En Gálatas 5:6; 13 aprendemos que el uso debido de la libertad es una fe que obra por el amor para servirnos mutuamente; y en los versículos del 16 al 21 aprendemos que cuando confiamos en el Espíritu Santo y empleamos nuestra energía en amar a Dios y ayudar a otros, las obras destructivas de la carne son refrenadas por Dios. Por lo tanto, usemos siempre nuestra libertad para edificar, no para derribar.
Al igual que un fuego incontenible, la libertad sin límites es peligrosa, pero cuando se controla al recordar que somos totalmente dependientes de Dios, es una bendición para todos.
Puntos para la reflexión:
- La libertad no nos da el derecho de hacer solamente lo que nos agrada a nosotros, sino lo que agrada a Dios.
- Recordemos que no somos seres independientes, somos dependientes de Dios en todo momento.
Versículo para memorizar:
“Ustedes fueron llamados a la libertad, hermanos; solamente que no usen la libertad como pretexto para la carnalidad. Más bien, sírvanse los unos a los otros por medio del amor”. – Gálatas 5:13 – RVA15.
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Este devocional forma parte de la serie: Paso a Paso con Dios.





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