Lectura: 1 Juan 1:1-7

¿Existe algún creyente que sea tan bueno como para creer que puede tomarse un tiempo libre en su relación con Dios?

Quizás está idea suene ridícula cuando la leemos, ¿no es cierto?  No es entendible pensar que podamos vivir separados de Dios o que nuestro andar con Dios no sea continuo, pero lo más triste es reconocer que muchas veces vivimos de tal forma que descuidamos nuestro andar con Él, siguiendo nuestro propio camino egoísta.

Este mismo principio se aplica al mundo de los deportes profesionales; todo deportista de élite sabe que a pesar de no estar en temporada regular deportiva, debe seguir realizando entrenamientos y competencias leves, para no perder forma y conservar su condición y agilidad.

Si por alguna razón creemos que podemos darnos un “tiempo libre” en nuestra relación con Dios, inmediatamente vamos a perder la guía de su Palabra y la comunión que experimentamos en oración.  Además, será más probable que olvidemos nuestras prioridades y caigamos en situaciones prohibidas que nos llevarían a caer.

Sin importar cuanto tiempo hayas sido hijo(a) de Dios por medio de la fe en Cristo, necesitas proteger tu relación con Él.  No se trata solamente de ir a la iglesia o de leer ocasionalmente su Palabra, tu relación con Dios debe ser continua.

  1. Creer que puedes tomar tiempo libre en tu andar con Dios te debilitará.
  2. Si quieres mantenerte espiritualmente en forma, camina con Dios cada día de tu vida.

HG/MD

“Lo que hemos visto y oído lo anunciamos también a ustedes, para que ustedes también tengan comunión con nosotros” (1 Juan 1:3)