Lectura: Gálatas 6:1-10
El autor y emprendedor estadounidense Jack Canfield una vez dijo lo siguiente: “Realiza actos aleatorios de bondad y actos sin sentido de belleza”.
En primera instancia parece un tanto imprudente realizar actos “sin sentido” y “al azar”. No obstante, si se analiza un poco más la frase y esa extraña combinación de palabras, podemos descifrar que la frase es sorprendentemente compatible con la advertencia del apóstol Pablo en Gálatas 6:10.
El Espíritu de Dios siempre está obrando en los corazones de los creyentes, esto con el fin de que seamos instrumentos de bendición para aquellos que lo necesitan, y en algunos casos, Él nos puede motivar para que hagamos algo que ante los ojos de los demás puede parecer como algo al azar y poco práctico.
Constantemente, el Espíritu Santo nos brinda muchísimas oportunidades de hacer el bien a lo largo de nuestras vidas y nos impulsa a hacer el bien a todos, todo por amor a Dios, esto debido a que el amor es una de sus características más singulares, en algunas situaciones desafía a los creyentes a ser como lo enseña Mateo 5:45 que dice: “sean hijos de su Padre que está en los cielos, porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos”.
Otro ejemplo de este tipo de actos de belleza y bondad lo encontramos en Marcos 14:6-7, y fue demostrado por la mujer en la casa de Simón, quien derrama un perfume muy costoso sobre la cabeza de nuestro Señor, quien a su vez les responde a quienes critican ese acto tan poco común, diciendo: “Déjenla. ¿Por qué la molestan? Ella ha hecho una buena obra conmigo. Porque siempre tienen a los pobres con ustedes, y cuando quieren les pueden hacer bien, pero a mí no siempre me tienen”.
Entonces, ya sea que se trate tan sólo de brindarle una sonrisa a un extraño, darle un regalo inesperado de comida a un pobre, ofrecer una mano amiga, o dar una palabra de aliento, hazlo por amor a Jesús, sin esperar nada a cambio, sin ningún compromiso. Dios nos presentará oportunidades “sin sentido” y “al azar” por medio de acontecimientos en las vidas de quienes nos necesitan, para que su Espíritu pueda llegar a ellas. Nuestra bondad puede ayudar a convencerlos de que Dios los ama y que Cristo murió por ellos. No dudes en hacer el bien a todos como nos enseña Gálatas 6:10. Si ya has aceptado su regalo de Salvación, puedes atraer a muchos para que también disfruten de las bendiciones del Señor que tú ya disfrutas.
Puntos para la reflexión:
1. Un poco de amabilidad de tu parte puede hacer una gran diferencia en la vida de quienes te rodean.
2. Realiza hoy un acto desinteresado por alguna persona, créeme, no te arrepentirás.
Versículo para memorizar:
“Por lo tanto, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe”. – Gálatas 6:10 – RVA15.
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Este devocional forma parte de la serie: Paso a Paso con Dios.





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