Lectura: Efesios 4:17-32

Hace algún tiempo, un amigo me contó la historia de una pareja maravillosa, quienes luego de criar a sus propios hijos, tomaron la decisión de convertir su casa en un hogar temporal para niños abandonados o con padres problemáticos.

Me contó que cada vez que llegaba un nuevo niño o niña, lo primero que hacían era explicarles “las reglas de la casa”, las cuales incluían una serie de tareas que beneficiaban enormemente a la familia y, al mismo tiempo, les enseñaban a ser responsables a pesar de su escasa capacitación previa.

Al inicio algunos de los niños se mostraban reacios ante las “reglas de la casa”, porque pensaban que los privaban de divertirse y disfrutar. Sin embargo, nada de eso era verdad porque esos patrones de conducta permitían que el hogar funcionara en orden, que todos pudieran vivir en paz y gozosos, y la mayoría de ellos supieron adaptarse a su nueva condición.

De una manera muy similar, muchas personas consideran que los estándares que Dios establece en la Biblia son obstáculos para disfrutar de la vida.  Pero no hay nada más alejado de la realidad, estos límites sin duda nos protegen de nuestras peores decisiones y promueven un estilo de vida que finalmente nos beneficiará eternamente.

Por ejemplo, en Efesios 4 el apóstol Pablo nos da algunas instrucciones sobre cómo vivir. Si obedecemos estas y otras indicaciones amorosas del Señor, estaremos protegidos y tendremos la oportunidad de disfrutar de verdad y permanentemente.

  1. Las instrucciones o reglas de la casa de Dios para este tiempo, te ayudarán a vivir plenamente en un mundo confundido por los valores temporales y destructivos.
  2. Al entender de una mejor manera a Dios y su plan para nosotros, podrás empezar a disfrutar la vida renovando tu entendimiento.

HG/MD

“Pero renuévense en el espíritu de su mente y vístanse del nuevo hombre que ha sido creado a semejanza de Dios en justicia y santidad de verdad.” (Efesios 4:23-24).