Lectura: Hebreos 1:1-4

En uno de estos canales donde transmiten documentales e historia, pude ver cómo los artesanos relojeros, limpian, sacan y vuelven a colocar todas las pequeñísimas piezas que componen un reloj mecánico antiguo.  Entre todas las piezas se mostraba el muelle o resorte espiral, que es la pieza que le permite al reloj marcar la hora; sin esta sencilla pieza, aun el mejor reloj mecánico no puede dar la hora.

En el pasaje de Hebreos, el escritor da honor y gloria a nuestro Señor Jesús, quien hizo los cielos y la tierra. Cada detalle del universo fue hecho por Él (Hebreos 1:2), desde las sencillas flores campestres primaverales, la singularidad de nuestras huellas digitales hasta el universo que nos rodea, fue hecho por Dios.

Así como el delicado reloj artesanal no funciona sin el resorte espiral, el Señor es vital para que toda la creación funcione y fructifique. Su presencia es la que “sustenta todas las cosas con la palabra de su poder” (v.3), Él mantiene unida a toda su asombrosa creación.

  1. Disfruta hoy de la creación de Dios, recuerda quien la hizo, gózate pensando en que Dios te tenía presente desde el inicio y que su misericordia te ha alcanzado hasta este día único e irrepetible.
  2. Da gracias a Dios por haber creado un mundo tan maravilloso como el que disfrutamos.

HG/MD

“Él antecede a todas las cosas, y en él todas las cosas subsisten” (Colosenses 1:17).