Este devocional forma parte de la serie: Esperanza en Dios.
Lectura: 2 Corintios 5:14-21
Una casa puede recibir una capa nueva de pintura y conservar intactos los problemas de humedad, electricidad o estructura. El cambio externo mejora la apariencia, pero no transforma lo que ocurre en el interior. Algunas personas intentan vivir el cristianismo de esa forma: añaden costumbres religiosas sin permitir que el evangelio cambie el centro de su identidad.
Pablo declara que, si alguno está en Cristo, es una nueva criatura. Esto no significa que desaparezcan instantáneamente todos los hábitos, recuerdos y luchas. Significa que Dios ha realizado una obra decisiva: nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo, cambió nuestra relación con Él y nos dio una nueva dirección. Ya no vivimos para nosotros mismos, sino para Aquel que murió y resucitó por nosotros.
La esperanza de transformación no descansa en técnicas de superación personal. Descansa en la unión con Cristo y en la obra de Dios. El creyente sigue creciendo, confesando y aprendiendo, pero no está condenado a permanecer bajo la antigua manera de vivir. Además, recibe un ministerio: anunciar a otros que Dios ofrece reconciliación en Cristo.
Quizás te desanima notar que todavía luchas por cambiar malos hábitos o pecados. No confundas crecimiento lento con ausencia de vida. Busca evidencias de la gracia, toma en serio el pecado y continúa respondiendo a la Palabra. Como nueva criatura que eres estás en un proceso de transformación y crecimiento que un día será completado cuando lleguemos ante Su presencia. Mientras tanto, vive desde tu nueva identidad. No eres simplemente una versión maquillada de tu pasado; en Cristo perteneces a una historia nueva.
Puntos para la reflexión:
1. Anota dos evidencias, aunque sean pequeñas, de cómo Cristo ha cambiado tus valores, decisiones o relaciones. Da gracias por ellas y define el siguiente paso de crecimiento.
2. Identifica a una persona con quien puedas hablar de reconciliación con Dios. Cuéntale brevemente qué significa para ti ser una nueva criatura en Cristo.
Versículo para memorizar:
«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas». 2 Corintios 5:17 – RVA-2015.
Oración final
Dios reconciliador, gracias porque en Cristo no sólo mejoras mi apariencia, sino que me das una nueva identidad y una nueva dirección. Ayúdame a reconocer las evidencias de tu gracia sin minimizar las áreas que todavía necesitan transformación. Que ya no viva para mí mismo, sino para Aquel que murió y resucitó por mí. Hazme también ser un mensajero de reconciliación Señor Jesús. Amén.
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