Lectura: Mateo 13:1-9, 18-23
Durante una pasantía en un jardín botánico, un joven creyente quedó fascinado observando una plantación de girasoles. Aprendió que, mientras crecen, sus tallos siguen el recorrido del sol de este a oeste durante el día y vuelven a orientarse antes del amanecer. Absorto tomando fotografías y anotando cada detalle, permaneció allí hasta que oscureció. Al regresar a su habitación, recordó que había dejado pasar el momento que cada tarde dedicaba a orar y leer la Biblia. Había contemplado durante horas cómo las plantas buscaban la luz, mientras que él no había orientado su corazón hacia Dios.
Tal vez, perder una sola ocasión para orar parezca algo pequeño, pero aquella experiencia lo hizo comprender que la vida espiritual también necesita atención constante. Las ocupaciones más interesantes e incluso las actividades buenas pueden desplazar silenciosamente nuestra comunión con el Señor. Así como el girasol se orienta hacia la luz para crecer, nosotros necesitamos volver cada día nuestra mirada a Dios por medio de la oración y de su Palabra.
Cuando nuestro Señor Jesús contó la historia del sembrador, la semilla, y los cuatro tipos de terreno en Mateo 13:1-9 y el versículo 22, nos explicó que el terreno entre espinas representa a quienes permiten que la Palabra de Dios que está en sus corazones, sea asfixiada por las preocupaciones y los placeres del mundo seductor.
Esa es una posibilidad peligrosa para cualquiera que responde de manera descuidada a la Palabra de Dios. Entonces, puede pasar que el mundo nos influencie para que tengamos una mala memoria en cuanto a la realidad y la responsabilidad espiritual.
Puntos para la reflexión:
- ¿Permites que las atracciones de este mundo te impidan orar, leer la Palabra de Dios, y meditar en ella? Cada día debemos esforzarnos por ser como aquel que “…oye la palabra y la entiende, el que de veras lleva fruto…”, así lo afirma Mateo 13:23.
- Procura que cuando el sol se ponga esta noche, no tengas que lamentarte porque has olvidado dedicar tiempo para estar con Dios y recibir tu dosis diaria de luz.
Versículo para memorizar:
“Pero el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye la palabra y la entiende, el que de veras lleva fruto y produce, uno a ciento, otro a sesenta, y otro a treinta por uno”. Mateo 13:23 – RVA 2015.
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Gracias por acompañarnos en esta serie Paso a Paso con Dios. Esperamos que cada reflexión haya fortalecido tu fe y tu caminar con el Señor. Muy pronto comenzaremos una nueva temporada, Esperanza en Dios, en la que descubriremos por medio de su Palabra que, aun en los momentos difíciles, siempre tenemos razones para confiar en Él. ¡Agradecemos tus oraciones por este ministerio!





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