Lectura: Efesios 1:7-14; 2:8-9

Un amigo me contó de un muy bonito programa que realizan en su iglesia, ellos en un esfuerzo por ayudar a las familias durante tiempos difíciles, crearon un programa llamado: “¡Es gratuito!”.

El programa consiste en que las personas de la iglesia, llevan artículos en muy buena condición para que sean entregados a familias de la comunidad que la están pasando mal.

El programa ha sido todo un éxito ya que durante su permanencia ha ayudado a muchos que lo necesitaban, pero definitivamente lo mejor de todo es que cinco personas se han acercado a la iglesia y han expresado su deseo de empezar a seguir a Jesús como su Señor y Salvador, el mejor de los regalos gratuitos.

Nuestro Señor Jesús pagó el precio cuando murió en la cruz del Gólgota hace 2.000 años (Romanos 3:23-25). El Señor ahora ofrece la salvación sin costo a todos los que simplemente se arrepienten y creen que Él tiene poder para perdonar y salvar (Hechos 16:31).

  1. Cada uno de nosotros está espiritualmente necesitado y sólo Jesús puede suplir esa necesidad.
  2. ¿Has aceptado el mejor de los regalos que Él ofrece? ¡Es gratuito!

HG/MD

“Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).