Lectura: Juan 7:37-39

 

Era el final de la fiesta de los Tabernáculos, y los peregrinos hacían una ceremonia especial en tres grupos. El primero realizaba preparativos para el sacrificio matinal  en el templo. Un segundo grupo adornaba el altar con ramas de sauce. Y el tercero iba al estanque de Siloé (Juan 9:7), de ahí acompañaban al sacerdote que llenaba un cántaro con agua, llevándolo al templo, donde derramaba su contenido en la base del altar como una ofrenda de bebida.  Mientras esto ocurría, los peregrinos cantaban los Salmos 113–118.1

 

Es en este momento que se dice que Jesús pronuncia estas bellas palabras: “¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.”

 

En estas palabras se resume el ministerio de Jesús en la tierra:

  • El primer llamado: “Ven y ve” (a los no creyentes) – “venga a mí y beba”.
  • El segundo llamado “Sígueme” (a los creyentes) “el que cree en mí”
  • y el tercer llamado, “Los haré pescadores de hombres”, (discípulos) “brotarán ríos de agua viva”.

 

En sus palabras también se encuentra inseparable la labor del Espíritu Santo en la vida del creyente, la cual muy pronto experimentarían por si mismos sus discípulos.

 

  1. ¿En cuál de los llamados te encuentras? Jesús te está invitando a ser parte de Su Plan perfecto.

 

  1. Gracias Señor por el ser agua viva, que nos da una vida verdadera.

 

MD/HG

 

Jesús: Agua viva.  “¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.” Juan 7:37-38

 

Este devocional forma parte del estudio anual cronológico de la vida de Jesús: La Vida de Jesús, el cual llega a ustedes en alianza con Sonlife Classic

 

  1. Alfred Edersheim, The Life and Times of Jesus the Messiah (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Company, 1943), pp. 157–160.