Lectura: Deuteronomio 7:6-16
La alerta que emitieron por los medios de comunicación era muy importante. Durante la madruga de ese día varios presidiarios habían escapado de una cárcel. Testigos dijeron que los sujetos les habían robado las armas a unos agentes privados de seguridad y las autoridades los consideraban extremadamente peligrosos.
Un portavoz de la policía advirtió a las comunidades cercanas sobre la importancia de tener las precauciones del caso, entre las palabras que dijo estaban las siguientes: “¡Cuidado!, estos hombres están desesperados ya que no tienen nada que perder. Ya han matado y podrían matar de nuevo”.
En nuestra lectura en Deuteronomio 7 se hace una advertencia mucho más grave. En general, el pasaje es una expresión positiva de una bendición y demuestra una buena disposición de Dios para ayudar a aquellos que confían en Él. Pero eso no es todo. Además, contiene un adelanto especial de noticias en el versículo 10. El Señor estaba alertando a Israel para que estuviera a la expectativa, no de hombres malos rondando las calles, sino de algo aún más delicado, un Dios bueno que destruirá a todos aquellos que lo aborrecen.
Esto es complemente verdad. Los hombres malos no son los únicos a quienes hay que temer. También hay que temer a un Dios bueno y sobre todo justo. A pesar de que es misericordioso y está lleno de compasión, su imponente santidad hace que todos los demás temores parezcan leves en comparación con el temor de Dios.
Puede ser que no nos guste enfrentar esta solemne verdad, pero Dios no siempre tendrá paciencia con aquellos que no tienen amor ni respeto hacia Él. Esta es la alerta que sigue vigente hoy, y es la más importante que jamás se haya emitido.
Puntos para la reflexión:
- Aunque creas que has escapado de la justicia de los hombres, la realidad es que no puedes escapar de la justicia divina, entonces reconoce tu error, arrepiéntete y acepta ahora su oferta de salvación, si no lo haces, en el futuro enfrentarás el juicio final y te aseguro que no podrás liberarte de la pena eterna que te espera.
- No pierdas la oportunidad que Dios te está brindando, inicia hoy mismo la aventura más grande de tu vida, confía en el Él para que sea tu Señor y Salvador.
Versículo para memorizar:
“En él tenemos redención por medio de su sangre, el perdón de nuestras transgresiones, según las riquezas de su gracia”. Efesios 1:7 – RVA15.
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Este devocional forma parte de la serie: Paso a Paso con Dios.





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