Lectura: Gálatas 6:11-18

Entre los restos retorcidos de un choque en una conexión del tren subterráneo, los bomberos de la Estación 27 de Los Ángeles encontraron un mensaje que llenó sus ojos de lágrimas. Un sobreviviente del choque, pensando que estaba muriendo, había usado su propia sangre para escribir en el asiento frente a él que amaba a su esposa y sus hijos.
Normalmente, usamos las palabras “escrito con sangre” de una manera menos literal. Generalmente transmite una disposición a defender nuestras palabras con nuestra vida.

Cuando Pablo terminó su carta a los gálatas, estaba, en un sentido figurado, escribiendo su historia con sangre. Escribió un mensaje de amor y gracia que suscitaría la ira de otros líderes religiosos. Él sabía que le odiarían por honrar la muerte de Cristo por encima de la ley ritual y moral de Israel. Él sería castigado por enseñar que la muerte y la resurrección de Cristo eran más importantes que la ley de la circuncisión que representaba toda la forma de vida mosaica. Su sufrimiento por Cristo literalmente incluiría el derramamiento de su propia sangre (2 Co. 11:23-25)

Pablo estaba dispuesto a arriesgarse. Él sabía que la crucifixión de Jesús era la página central de la historia. Pablo, poniendo su propia vida en peligro, proclamó el corazón indescriptible de Dios, quien dio a Su Hijo para que expresara las palabras supremas de amor, escritas con sangre en la cruz.}

Para mostrar Su amor, Jesús murió por mí; para mostrar mi amor, ¡debo vivir para Él!

1.  ¿Has pensado en el precio que muchos(as) hermanas(os) han tenido que pagar por seguir a nuestro Salvador, eso te motiva a compartir tu fe con otros?

2.  Piensa en formas prácticas de mostrar el evangelio a otros.

3.  Pon en práctica tu amor, durante esta semana has un gesto de amor desinteresado por una persona que no se lo espera.

F: NPD/ RWD