Las listas de lo que falta suelen ser muy sencillas de realizar, sin embargo, lo que tenemos en ellas comúnmente necesitan que alguien se detenga a revisarlas. Por lo que, ¿cuándo fue la última vez que tuviste que hacer una segunda lista con más cuidado?
Versículo clave: Génesis 33:11 – Textos de apoyo: Génesis 33:1-11; 1 Timoteo 6:6-8.
Sofía explicó que la alergia de su hija al maní exigía revisar etiquetas y preguntar cuidadosamente por los alimentos cuando comían fuera. Aun tomando precauciones, sentía preocupación por su seguridad presente y futura. En su tiempo devocional reconoció que esa situación no despertaba agradecimiento espontáneamente. Sin embargo, estaba aprendiendo a presentar ante Dios una realidad difícil sin dejar de reconocer su compañía. La limitación no tenía que ocupar toda su conversación con Dios.
Cuando Jacob se reencontró con Esaú, ambos hablaron de sus posesiones y de los regalos que Jacob había enviado. Esaú dijo que tenía suficiente. Jacob, al insistir para que aceptara el presente, reconoció que Dios lo había favorecido y que tenía de todo. Venía de una historia familiar compleja y el encuentro había estado rodeado de temor. Aun así, pudo reconocer la gracia recibida. Su agradecimiento no dependió de haber vivido una historia sin conflictos.
El contentamiento bíblico aprende a valorar lo recibido sin convertir cada limitación en una declaración de fracaso. Podemos pedir lo necesario y trabajar para mejorar una situación. También podemos agradecer hoy por lo que sostiene nuestra vida, sin esperar a que todas las casillas de nuestros deseos estén completas.
Un detalle que vale la pena conocer: Génesis registra que tanto Esaú como Jacob reconocieron que tenían suficiente. La gratitud de Jacob añade una dirección explícita: atribuye el favor recibido a Dios. Contar posesiones y reconocer al Dador son movimientos relacionados, pero no idénticos.
Una verdad que se acerca a ti: Quizá tu lista de restricciones es alimentaria, económica o física. Nadie necesita burlarse de ella para enseñarte a agradecer. Una gratitud honesta puede nombrar lo que falta y luego ampliar la mirada: ¿qué ayuda recibo?, ¿qué puedo disfrutar?, ¿quién camina conmigo? No hace falta compararte con una persona que sufre más para obtener permiso de sentirte agradecido. Puedes reconocer un bien por su valor real. Así, lo que todavía necesitas deja de borrar automáticamente todo lo que ya recibiste.
Quiero dejarte dos desafíos para hoy:
Desafío 1 — Escribe una lista más completa
Lee Génesis 33:1-11 y 1 Timoteo 6:6-8 durante quince minutos. Anota una necesidad pendiente y tres recursos que sí tienes hoy. Presenta ambas listas ante Dios; agradécele por lo recibido sin fingir que tu necesidad ha desaparecido.
Desafío 2 — Disfruta algo sin compararlo
Elige hoy una actividad o un recurso que puedas disfrutar dentro de tus posibilidades. Compártelo con alguien y explica por qué lo valoras. Durante ese momento evita hablar de la versión más costosa, más grande o perfecta que te gustaría tener.
Oremos. Padre, gracias por los bienes que sostienen mi vida. Enséñame a recibirlos con contentamiento y a llevarte mis necesidades sin olvidar tu bondad presente. Amén.
Versículo para memorizar: “Acepta, pues, mi presente que te ha sido traído, pues Dios me ha favorecido, porque tengo de todo. Él insistió, y Esaú lo aceptó” Génesis 33:11 – RVA-2015
Conclusión. Jacob llegó al encuentro con Esaú cargando los temores de su pasado, pero también fue capaz de reconocer cuánto Dios lo había bendecido. De la misma manera, nuestras necesidades y preocupaciones pueden ser reales, pero no tienen por qué ocultar todo lo bueno que ya hemos recibido. Quizá hoy tu vida no tiene todo lo que deseas, pero eso no significa que carezcas de motivos para agradecer. La próxima vez que hagas una lista de lo que te falta, detente un momento y comienza otra con lo que Dios ya te ha dado.¡Porque la gratitud no comienza cuando finalmente lo tenemos todo, sino cuando aprendemos a reconocer la bondad de Dios en lo que ya tenemos!
Este devocional forma parte de la serie: Más motivos de los que imaginas, escúchanos también en las diferentes plataformas de podcast: Applepodcast, Spotify y Youtube.





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