Nombre o título: Parakletos — Consolador, Ayudador, Abogado — Título del Espíritu Santo como aquel llamado para ayudar
Versículo clave: Juan 14:16. Textos de apoyo: Juan 14:16-27; 15:26; 16:7-15; 1 Juan 2:1
Silvia sintió una inquietud persistente respecto a su madre. Cuando finalmente fue a verla, la encontró desorientada, gravemente deshidratada y con una infección; pudo llevarla al hospital a tiempo. Después, mientras asumía tareas de cuidado para las que no se sentía preparada, describió cómo el Espíritu Santo continuó guiándola y ayudándola. La experiencia no significa que toda impresión interior sea automáticamente una revelación divina. Sí ilustra algo que Jesús prometió: sus discípulos no quedarían huérfanos. El Parakletos es el Ayudador que acompaña, enseña y sostiene cuando nuestras fuerzas resultan insuficientes.
Dos milenios atrás, en el aposento alto, los discípulos escucharon noticias que no querían oír. Jesús hablaba de irse. Para hombres que habían dejado todo por seguirlo, la idea de su ausencia visible podía sentirse como abandono. Pero Jesús no les dijo simplemente que fueran más fuertes. Prometió pedir al Padre “otro Consolador”, el Espíritu Santo, que estaría con ellos para siempre. Su misión no sería hacer que los discípulos olvidaran a Cristo, sino recordarles sus palabras, guiarlos en la verdad y dar testimonio acerca de Él.
Parakletos es una palabra griega difícil de reducir a una sola palabra en español. Puede comunicar la idea de ayudador, consolador, intercesor o abogado: alguien llamado para estar a nuestro lado para asistirnos. En Juan, Jesús aplica el título al Espíritu Santo. La vida cristiana, entonces, no consiste en imitar a Jesús con recursos puramente humanos. Dios mismo habita y obra en sus hijos por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo no atrae la atención hacia sí como una celebridad espiritual; su ministerio glorifica a Cristo y nos guía a la verdad.
Conocer al Espíritu Santo como Parakletos —Consolador, Ayudador y Abogado— nos recuerda que Dios no nos ha dejado solos. Él habita en los creyentes, nos fortalece en nuestras debilidades y nos guía a la verdad de Cristo por medio de su Palabra. Su presencia no elimina las dificultades, pero nos brinda la ayuda necesaria para enfrentarlas. Por eso, aprendamos a depender menos de nuestras fuerzas y más de su poder para vivir en obediencia a Dios.
Un detalle que vale la pena conocer: Cuando Jesús prometió enviar “otro Consolador”, estaba anunciando que el Espíritu Santo continuaría acompañando y ayudando a sus discípulos, como Él lo había hecho. Curiosamente, en 1 Juan 2:1 se utiliza la misma palabra griega, Parakletos, para referirse a Jesucristo como nuestro “Abogado” delante del Padre. Esto demuestra que su significado va más allá de brindar consuelo: también incluye ayudar, defender y acompañar.
Una verdad que se acerca a ti – Hay temporadas en que dices: “No sé cómo voy a sostener esta vida cristiana”. Esa confesión puede ser el comienzo de algo sano. Nunca fuiste llamado a vivir una vida de soledad. Depender del Espíritu Santo no significa esperar impulsos misteriosos para cada decisión; significa ser sensibles a la Palabra que Él inspiró, responder a su convicción y confiar en su poder para obedecer y dar testimonio de Cristo. Nos brinda ayuda muy concreta: para controlar nuestra lengua, resistir la tentación, amar a una persona difícil o hablar del evangelio.
Quiero dejarte dos desafíos para hoy.
Primero. Deja de depender sólo de tus fuerzas Identifica una actitud o tentación con la que luchas constantemente. Ora hoy pidiéndole al Espíritu Santo fortaleza y toma una decisión concreta para obedecer a Dios.
Segundo. Escucha la verdad y ponla en práctica. Lee hoy Juan 14:16-27 y examina qué enseñanza de Jesús estás ignorando. Deja que el Espíritu Santo te confronte por medio de la Palabra y responde con obediencia.
Oremos: Espíritu Santo, Parakletos, gracias porque Dios no nos dejó solos. Recuérdame la verdad de Cristo, corrige mis caminos y fortaléceme para obedecer y testificar con fidelidad en el nombre de Jesús, amén.
Versículo para memorizar: “Y yo rogaré al Padre y les dará otro Consolador para que esté con ustedes para siempre”. Juan 14:16 – Reina Valera Actualizada 2015.
Este devocional forma parte de la serie: Su Nombre lo dice todo, escúchanos también en las diferentes plataformas de podcast: Apple podcast, Spotify y Youtube.





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