Lectura: Salmos 23:1-6

Vivimos en un mundo hiperconectado; es muy extraño que una persona salga de su casa sin llevar su teléfono inteligente, tableta, o computadora.  Algunos llegan al colmo de nunca apagar su aparato celular, y hasta sentirse muy mal si salen sin su teléfono, a esto se le conoce como «nobofobia» (miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil).

Por otra parte, también existe el otro lado de la moneda, ya que un numero creciente de personas intencionalmente están reduciendo el uso de la tecnología en sus vidas, a esto se le ha llamado: “neoludismo o anti tecnología”, algunos por fobia y otros como una manera de preservar los momentos de quietud, y limitar el “Tsunami” de información que inunda sus vidas diariamente.  

Como creyentes también debemos estar muy atentos a usar de la mejor forma nuestro tiempo, por supuesto, no estamos opuestos a la tecnología, ni estamos diciendo que debes pasar las 24 horas del día conectado; pero, debes tener cuidado cuando la tecnología y todas sus distracciones te están robando tiempo diario de lectura bíblica y oración, los cuales son esenciales en tu vida de andar en la fe.

Estos tiempos “desconectados” de las distracciones diarias, nos permiten en verdad conectarnos con Dios.  Los “prados tiernos” y las “aguas tranquilas” del Salmo 23:2 nos hablan más allá que de una hermosa escena campestre; se refieren a la comunión fresca y diaria que cada creyente debe tener con el Señor mientras Él restaura nuestra alma y nos guía en Sus sendas (v. 3).

Inicia tus tiempos a solas con Dios hoy mismo, habla con tu Padre, luego si te parece te podemos ayudar con nuestros devocionales; lee la lectura devocional que acompaña a cada uno de nuestros devocionales, medita en esa lectura de la Escritura, lee el devocional, contesta las preguntas de desafío que te hacemos al final del devocional.  Luego termina como iniciaste, con una oración en la cual puedes expresar adoración, confesión, gratitud, perdón e intercesión por otros.

1. Hoy es un buen día para iniciar tu andar diario con Dios, ¿qué esperas?

2.    El tiempo mejor invertido es el que pasas con Dios.

HG/MD

“En prados de tiernos pastos me hace descansar. Junto a aguas tranquilas me conduce.” (Salmos 23:2).