Lectura: Salmos 111:1-10
Aquel fue un momento de esos difíciles de olvidar, ya que conocí en persona a un jugador profesional de básquetbol y quedé asombrado. Nunca me había percatado de que tan bajo era hasta ese día cuando me puse junto a este hombre de 2 metros con 15 centímetros o 7 pies de estatura. Mi cabeza quedaba justo debajo de su brazo. Definitivamente, ese día pude darme cuenta de que mi perspectiva había estado limitada.
En Salmos 111:10 el salmista escribió lo siguiente: “El principio de la sabiduría es el temor del Señor”. Pero, temer a Dios no es estar horrorizados ante su presencia, sino que demanda de nuestra parte dimensionar las cosas en su correcta proporción o en su tamaño real, como el hecho de que Él es muchísimo más grande que nosotros en TODO; como lo dice el versículo 2 del Salmo: “Grandes son las obras del Señor”. Sus obras, incluidos nosotros mismos, son el magnífico trabajo de su amor, fuerza, sabiduría, previsión, voluntad y fidelidad. Entonces temer a Dios también significa aceptar su verdad.
No obstante, es muy sencillo perder la perspectiva cuando no permanecemos junto a Él. Por ello, entre más nos acerquemos al Señor, tanto más nos daremos cuenta de cuánto nos falta y de cuán desesperadamente necesitamos su sabiduría, guía, gracia, amor, misericordia, entre muchas otras cosas. Al aceptar estas verdades comprenderemos que Dios es supremamente digno de confianza y podremos depositar nuestra fe y vida en Él.
Por el contrario, si vamos por la vida sin aceptar su guía, caminando en nuestro propio camino, pronto comprobaremos que nuestras malas decisiones nos alcanzarán con sus desafortunadas consecuencias. Así que, si somos humildes, tenemos que admitir que nuestra limitada perspectiva a menudo está equivocada y algunas veces puede ser incluso destructiva.
Puntos para la reflexión:
- Las personas sabias rápidamente se dan cuenta de cuán poco saben y cuánto necesitan de la gran sabiduría de Dios.
- ¿Eres una persona necia o una persona sabia? Inevitablemente tu respuesta estará cien por ciento ligada a tu relación con Dios.
Versículo para memorizar:
“El principio de la sabiduría es el temor del Señor. Buen entendimiento tienen todos los que ponen esto por obra. Su loor permanece para siempre”. Salmos 111:10– RVA 2015.
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Este devocional forma parte de la serie: Paso a Paso con Dios.





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