Lectura: Salmos 139:1-6,23-24

Hace algunos años una cadena de escuelas de educación para adultos, decía que más de 200.000 personas habían completado su clase más popular: “Acumuladores de basura casera” ¿Quién tomaba el curso?  Las personas comunes y corrientes que conservan los frascos de mayonesa vacíos, guardaban manuales de aparatos que ya no tenían, botones rotos, agendas de hace 10 años, ropa que ya no necesitan y llaves de las casas en que las vivían hace 20 años, entre otras miles de cosas.

El desorden y la acumulación en los hogares son un serio problema, y es más común de lo que creemos y dan como resultado el desperdicio de espacios vitales, socavan la energía, y crean frustración.  El desorden espiritual crea muchos de los conflictos sin resolver entre personas y poco a poco se acumulan frustraciones, enojos, odio, desanimo, entre otras miles de cosas que se van amontonando en nuestros corazones; los pecados no confesados ​​se capaces de crear una gruesa capa de culpabilidad; y son estorbos para la vida de los creyentes y su relación con Dios.

¿Cómo podemos limpiar nuestras vidas desordenadas y tendientes a la acumulación? La Palabra de Dios nos dice cómo:

  1. Si tienes conflictos no resueltos: “Si un creyente peca contra ti, háblale en privado y hazle ver su falta. Si te escucha y confiesa el pecado, has recuperado a esa persona” (Mt. 18:15 – NTV).
  2. Si tienes pecado no confesado: “pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” (1 Jn. 1:9 – NTV).
  3. Necesitas orar más: “No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho.” (Fil. 4:6 – NTV).

La oración en el Salmo 139:23-24 puede ser un maravilloso comienzo para permitirle a Dios que nos examine y señale nuestros malos caminos y nos guie por la senda correcta.

  1. ¿Te sientes como si fueras un acumulador de malos sentimientos o inseguridades?   Porque no empiezas por reconocer que necesitas ayuda, Jesús quiere darte esa ayuda que necesitas, tan sólo pide a Dios que te brinde su auxilio misericordioso.
  1. Para poner tu vida en orden, pon a Dios siempre primero.

NPD/DCM