Lectura: Hebreos 11:1-6

En una conversación con un amigo sobre la vida después de la muerte, él me dijo que desearía tener tan solo una prueba irrefutable de que Dios existe.

En nuestra lectura devocional pudimos leer la respuesta que le di a mi amigo: “Y sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6).  En la Palabra de Dios no se hace ningún intento por probar la existencia de Dios, simplemente se testifica que es verdadero: Dios existe.

No obstante, sí existen algunas pistas para quien busca de manera honesta; la primera pista la encontramos en la maravillosa creación.  El apóstol Pablo escribió lo siguiente al respecto: “Porque lo invisible de él su eterno poder y deidad, se deja ver desde la creación del mundo…” (Romanos 1:20).

La segunda pista nos lleva a la conciencia, todos tenemos una brújula con la que Dios nos ha provisto, que nos hace estar conscientes en cuanto a lo que es bueno o lo que es malo (Romanos 2:14-15).

La última pista es poner a prueba la verdad, todos los que desean agradar a Dios y están dispuestos a obedecerlo, descubrirán que su fe se basa en la realidad, debido a que Dios recompensa a los que le buscan (Hebreos 11:6).  La seguridad sin duda siempre sigue a la fe.

Dios es demasiado grande como para que alguien intente probar que no existe.   

  1. Al poner nuestra fe en Jesús como nuestro Salvador, su Espíritu nos da la seguridad de que nuestra fe está bien fundamentada.
  2. El hombre finito no puede medir al Dios infinito.

HG/MD

“Y sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6).