Un conductor descuidado

por | Jun 28, 2020 | Devocionales | 0 Comentarios

Lectura: Lucas 6:37-42

Siempre será sencillo encontrar las fallas en otros.  En nombre de la “exhortación”, “corrección” e incluso del “aliento”, en lugar de buscar la restauración, lo que conseguimos es la expulsión, y en algunos casos la destrucción, de nuestros amigos y hermanos en Cristo, cuando nos ensañamos en señalar los errores de otros, sin ver antes nuestras propias fallas (Lucas 6:37-42).

Esto me recuerda una historia que le sucedió a un hombre quien conducía con un poco de prisa debido a que estaba retrasado para una cita médica; cuando llegó a un cruce de caminos, otra conductora quien venía en dirección contraria dobló a la izquierda frente a él.  El hombre tocó con todas sus fuerzas la bocina de su automóvil, para que la otra persona supiera lo cerca que había estado de causar un accidente.

Esa misma tarde, ambos conductores se encontraron en una gasolinería. Al verla el hombre fue a recriminarle su acción, ella le contestó: “Señor, la próxima vez que le toque de esa forma la bocina a otro conductor, asegúrese de quien tiene el derecho de paso; usted señor debía esperar debido a que tenía una señal de ceda”.  Estaba tan apurado y tan convencido que la otra persona era la que se había equivocado, que no había visto la señal de ceda que debía respetar; por lo tanto, había sido él la persona quien casi causa un accidente.

Tal como leímos en nuestra lectura devocional, juzgar apresuradamente nos hace cometer este tipo de errores y culpar a otros rápidamente sin antes autoexaminarnos; somos demasiado prontos para juzgar y señalar los errores de los demás.  Jesús nos recomienda que antes de hacer un juicio de valor nos examinemos a nosotros mismos.

  1. Seamos prontos en aceptar nuestros errores y muy mesurados antes de juzgar actitudes de otros.
  2. Reconocer las virtudes de los demás siempre será más difícil que señalar sus falencias.

HG/MD

“¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘Hermano, deja que yo saque la brizna de tu ojo’, sin que mires la viga que está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás bien para sacar la brizna que está en el ojo de tu hermano” (Lucas 6:42).

Compartir en:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Acerca de Mi Devocional

Nacimos para servir y servimos a otros, porque amamos a nuestro Señor, Salvador y Creador Jesús…

Devocional Por mes

abril 2025
L M X J V S D
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  

Mi Devocional

Libros y Cultura

Mi Devocional

Mártires de la Fé

Mi Devocional

Arqueología e Historía

Artículos Relacionados

El verdadero poder

El verdadero poder

Lectura: 1 Corintios 1:17-29 Hay un cuento chino sobre un joven que capturó a un cachorro de tigre, lo llevó a casa, y...