Lectura Jeremías 13:20-27
¿Dios es injusto al castigar a las personas que no cumplen lo establecido por Él? ¿Debería ser más tolerante con el pecado? La respuesta es un rotundo NO.
Hace algún tiempo leí la historia de una persona que está en la cárcel por múltiples crímenes, incluso por asesinato. Cuando lo entrevistaron sobre su historia este hombre indicó que hacer cosas incorrectas y contra sus semejantes era algo que había hecho desde que era niño. Luego añadió que nunca había sentido las ganas de detenerse y dejar de vivir ese estilo de vida aun sabiendo que a causa de ello estaba encerrado en la cárcel. Para colmo de males, decía abiertamente que no creía en la existencia Dios y que debido a ello no tenía remordimientos por todo lo que había hecho durante su vida.
En el transcurso de mi vida he conocido a muchos mentirosos que incluso han llorado frente a mí diciendo que no pueden dejar de mentir o de hacer cosas incorrectas. También es cierto que muchas personas con problemas por abuso del alcohol se dicen todo el tiempo que no tienen la culpa de su adicción. Algunos expertos en comportamiento humano concluyeron que lograr cambios en la conducta de estas personas, es como decirle a alguien que aumente su estatura mientras duerme.
Posiblemente el profeta Jeremías también estaría de acuerdo en que a veces es imposible que la gente cambie su conducta, aunque debido a una razón totalmente diferente. En Jeremías 13:23-25 el profeta concluye que las personas pueden cambiar, pero simplemente no quieren hacerlo. Por esta razón Dios es completamente justo en su juicio para con todos.
Si estás esclavizado por las prácticas pecaminosas o hábitos destructivos, puedes ser liberado. Admite tu pecaminosidad e impotencia ante Dios, acepta su oferta de perdón completo por medio del sacrificio de Jesucristo quien murió en tu lugar y como lo aprendemos en 1 Corintios 6:19 y 10:13, confía en el Espíritu Santo quien puede ayudarte a resistir la tentación. Dios puede transformar completamente tu corazón y ayudarte a cambiar haciendo posible lo que parece imposible.
Puntos para la reflexión:
- Nuestro Señor Jesús siempre está a la espera para ayudarte y limpiar todo tu pecado; por fe debes aceptar su perdón completo y encontrar en Él la verdadera realización.
- Para romper las ataduras del pecado debes ponerte en las manos de Dios, pero recuerda que todo tiene un fin, tu vida algún día acabará y si no le has pedido perdón a nuestro Señor ni has aceptado su salvación, tu destino final será infinitamente peor que cualquier cosa que puedas imaginar.
Versículo para memorizar:
“En él tenemos redención por medio de su sangre, el perdón de nuestras transgresiones, según las riquezas de su gracia”. Efesios 1:7- RVA15.
HG/MD. Ahora también puedes acceder a nuestros Podcasts especiales en Spotify, YouTube y Apple Podcast. Este devocional forma parte de la serie: La Senda del Perdón.





0 comentarios