Lectura: Efesios 6:10-20
En la práctica de la cetrería, los halcones son entrenados para volar libremente mientras buscan una presa. A veces se elevan tanto que el cazador deja de distinguirlos en el cielo. Para localizar al halcón, los cetreros pueden liberar a una pequeña ave entrenada que, por instinto, reconoce el peligro y permanece alerta ante la presencia del depredador.
Mientras vuela, el pequeño pájaro inclina la cabeza y dirige constantemente su mirada hacia el lugar donde se encuentra el halcón. Entonces, aunque el cazador no logre verlo directamente, puede descubrir la posición del halcón observando la reacción del ave más pequeña. De esta manera, aquello que permanece oculto para sus ojos se hace evidente por el comportamiento del ave que sí percibe la presencia del depredador.
Tal como lo hace el pequeño pájaro, así también el creyente necesita estar atento y alerta cuando se trata de detectar a su enemigo espiritual. En 1 Pedro 5:8 aprendemos que nuestro adversario, Satanás: “… como león rugiente anda alrededor buscando a quién devorar”. Nuestra responsabilidad, de acuerdo con lo que enseña el apóstol Pedro, es ser sobrios y velar. Tenemos que estar siempre en modo de alerta.
Ciertamente, si Dios hubiera instalado sirenas gigantes para advertirnos el momento cuando sucede un ataque del enemigo, estaríamos mucho más relajados, pero el Señor no trabaja de esa manera. Ello no significa que el Señor nos dejó a nuestra suerte, pues nos ha dado su Palabra, la Biblia, la cual debemos leer regularmente, meditar en sus verdades, mantener una actitud de oración durante todo el día, y ser controlados por el Espíritu Santo. Al hacer esto desarrollaremos la sensibilidad necesaria para detectar un ataque inminente del maligno, y podremos estar armados con la armadura descrita en Efesios 6:10-20.
Puntos para la reflexión:
- La única manera de mantener funcionando bien tu sistema de “alerta espiritual” es mediante la lectura de la Biblia, aprendiendo sus enseñanzas para nuestro tiempo, poniéndolas en práctica y por supuesto estando cerca de otros creyentes que tengan el mismo sistema de alerta.
- Nunca lo olvides, nuestro Dios es mayor y más poderoso que cualquier depredador o enemigo que nos podamos encontrar en este mundo, así lo declara 1 Juan 4:4.
Versículo para memorizar:
“Por esta causa, tomen toda la armadura de Dios para que puedan resistir en el día malo y, después de haberlo logrado todo, quedar firmes”. Efesios 6:13 – RVA 2015.
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Este devocional forma parte de la serie: Paso a Paso con Dios.





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