Lectura: Eclesiastés 2:1-14
Cada vez es más común oír el término “casa inteligente”. Este concepto se refiere a que una casa está equipada con sistemas automatizados y programables por ejemplo para hacer el café, iniciar la ducha, apagar las luces, encender la música o monitorear a los niños. Este tipo de casas detectan si hay personas en un determinado lugar de la casa y ajustan la temperatura y las luces en consecuencia. Entre otras, también tienen la facilidad de que, si el robot de limpieza está funcionando cuando suena el timbre de la puerta o el teléfono, el sistema lo pone en pausa automáticamente.
Imagínate que posees una casa de ensueño con esa descripción. Podrías saborear un poco de la vida de Salomón quien en sus días tuvo cualquier cosa que pudiera desear según lo encontramos en Eclesiastés 2:10.
Recuerda, sin embargo, lo que continúa diciendo el versículo 11 acerca de que cuando Salomón llenó su vida de lujos, también la llenó de vacío. Cuando vivía en las riquezas y comodidades se encontró con el mismo tipo de problemas que en la actualidad llevan a poner rótulos de venta en frente de miles de hogares. El exceso de comodidades hace que las personas se olviden del Señor y se vean afectadas por el divorcio, el alcoholismo y la depresión.
No obstante, en los versículos 13 y 14 se nos relata que Salomón finalmente volvió en sí, regresó a sus principios, recordó que el temor del Señor es el principio de la sabiduría, y que la verdadera casa de sus sueños es cualquier casa, no importa cuán grande o pequeña sea si se construye en la sabiduría de Dios tal y como nos enseña Proverbios 24:3.
Puntos para la reflexión:
- ¿Estás en el proceso de construcción de tu casa, quieres tener una mejor educación, deseas que tu relación de pareja crezca, o una mejor salud, entre otras cosas? Si en ese proceso no está presente el Señor o en el mantenimiento posterior te olvidas de Él, la realidad es que tu proyecto está en riesgo de venirse abajo. Mejor construye sabiamente, construye con el Señor.
- Punto dos. Ser inteligente es pedir la sabiduría de Dios para actuar cada día.
Versículo para memorizar:
“Con sabiduría se edifica la casa y con prudencia se afirma”. Proverbios 24:3 – RVA15.
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Este devocional forma parte de la serie: Paso a Paso con Dios





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