Lectura: Isaías 61:1-3
La juventud se ha descrito por muchos como el museo de las relaciones rotas, esto porque se dice que esta época de la vida está marcada por relaciones de amores que no funcionaron o por amores no correspondidos.
Algunos todavía lloran al pensar en lo que perdieron, mientras que otros atesoran lo que obtuvieron y los recuerdos buenos de tiempos ya pasados.
El profeta del Antiguo Testamento llamado Isaías, nos escribe sobre otro tipo de penas: “El Espíritu del Señor Dios está sobre mí, porque me ha ungido el Señor. Me ha enviado para anunciar buenas nuevas a los pobres, para vendar a los quebrantados de corazón” (Isaías 61:1).
Cuando nuestro Señor Jesús leyó este pasaje en la sinagoga de Nazaret, señaló: “Hoy se ha cumplido esta Escritura en los oídos de ustedes” (Lucas 4:21). Las palabras del profeta Isaías implican mucho más que sanar una herida emocional, el profeta se refería a sanar corazones destruidos espiritualmente, brindándoles una transformación total y otorgándoles un espíritu renovado producto de recibir el regalo del perdón divino.
- En algún momento todos hemos experimentado el remordimiento o el dolor de las promesas incumplidas. Sin importar lo que haya pasado el Señor nos invita a hallar esperanza y nueva vida en Él.
- Ven a Jesús, tan sólo en Él podrás encontrar el amor verdadero y reposo que tu espíritu necesita.
HG/MD
“Y cuando se manifieste Cristo, la vida de ustedes, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria” (Colosenses 3:4).
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