Hay un tiempo para dormir

por | Sep 18, 2022 | Devocionales | 0 Comentarios

Lectura: Hechos 20:7-12

En una encuesta realizada en el 2020, la empresa Royal Philips encuestó a más de 13.000 adultos en 13 países para recabar información sobre actitudes, percepciones y comportamientos en torno al sueño.  Uno de los resultados más interesantes es que el 51% de los encuestados percibió que tenía problemas con el sueño e indicaron que presentaban alguno de estos síntomas: la excesiva somnolencia diurna, la falta de concentración, falta de memoria, cefaleas matutinas, cansancio extremo, insomnio, irritabilidad, mal humor, entre otros.

Los problemas del sueño no son nuevos. A Jacob aparentemente le resultaba difícil dormirse. Él le dijo a su tío Labán: “el sueño huía de mis ojos. Así he pasado veinte años en tu casa” (Génesis 31:40-41).  Debe haber estado bastante tenso debido al insomnio durante tanto tiempo.

El sueño no era el mayor problema de Jacob, pero debe haber empeorado todos los demás. En su caso, los problemas de relaciones familiares parecen haber sido una consecuencia. “Jacob se enojó y recriminó a Labán…” (31:36). Finalmente, los dos hombres se separaron amigablemente. Pero fue el fin de su relación y cada uno se fue por su camino.

En el libro de los Hechos también se nos narra de un hombre llamado Eutico quien tuvo problemas con el sueño, tanto que en realidad lo mató.  Se quedó profundamente dormido y se cayó de cabeza desde la ventana de un tercer piso. Gracias a Dios, Pablo estaba allí para resucitarlo, y Eutico vivió para contar la historia (Hechos 20:7-12). Si te duermes en el volante podrías no vivir para contarlo, o tal vez tengas que luchar con la culpa de herir a otra persona.

Los problemas con el sueño también pueden tener consecuencias espirituales. Los discípulos acababan de comer en la Pascua y luego se fueron a caminar con Jesús (Marcos 14:12-26,32). Quizás pensaron que se trataba sólo de otra caminata después de cenar, nada especial; pero Jesús sabía que no era así. Él vio venir la muerte y necesitaba que sus amigos estuvieran ahí para apoyarlo. Pero en lugar de eso, ellos cerraron los ojos somnolientos sin importarles la tristeza de Jesús y pasaron esos últimos momentos con Él viendo la desilusión en sus ojos. “No sabían qué responderle” (v.40).

Así que, si tienes problemas con el sueño no eres él único que los ha tenido, pide a Dios que te ilumine, busca la causa y trata de resolverlo, no olvidando que el Señor nos proveyó del sueño para descansar del ajetreado día y volver al día siguiente con nuevas fuerzas como las águilas (Isaías 40:31).

  1. No permitas que el cansancio limite tu tiempo con Dios, organiza mejor tu día.
  2. Siempre debe haber un tiempo para trabajar, pero también para descansar.

HG/MD

“Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán las alas como águilas. Correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán.” (Isaías 40:31).

Compartir en:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Acerca de Mi Devocional

Nacimos para servir y servimos a otros, porque amamos a nuestro Señor, Salvador y Creador Jesús…

Devocional Por mes

abril 2025
L M X J V S D
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  

Mi Devocional

Libros y Cultura

Mi Devocional

Mártires de la Fé

Mi Devocional

Arqueología e Historía

Artículos Relacionados

Un buen hábito

Un buen hábito

Lectura: Salmo 40:1-5 En una plática con un amigo, conversamos sobre la bendición que significa realizar un devocional...

Ramas nuevas

Ramas nuevas

Lectura: Filipenses 3:1-16 Los árboles son una de las maravillas más increíbles dentro de la creación de Dios. Cada...

Agua de Vida

Agua de Vida

Lectura: Juan 7:37-44 Justo debajo del pico nevado del Monte Shasta, cerca de la cabecera del Río Sacramento en...