Lectura: Proverbios 4:10-27

Siempre había tenido la duda sobre el dicho popular que dice: “si un agricultor está arando mientras mantiene su mirada en un objeto distante al final de la era, su surco será recto”; así que un día quise hacer un experimento a pequeña escala. Mientras ayudaba a podar el jardín de un amigo, inicié poniendo la mirada en la barandilla perimetral que se encontraba de frente, en el extremo opuesto, y para mi sorpresa el corte fue bastante recto.  En mi segundo intento cambié y mantuve mi mirada directamente sobre la podadora y por supuesto mi corte fue un conjunto de curvas totalmente irregulares.

Este principio de arar un surco o podar el césped en línea recta manteniendo la mirada en un objeto distante al final del punto de inicio, también se aplica a la vida diaria; si mantenemos nuestra mirada en lo inmediato, en lo urgente y en los problemas, en lugar de mirar hacia la meta final, nuestro camino terminará en cualquier lugar menos en el destino deseado.

Sin embargo; si mantenemos nuestra mirada en Aquel quien es el pasado, el presente y el futuro, nuestro camino tendrá un propósito claro; tal como lo indica el escritor de Proverbios, si seguimos los sabios consejos de la Palabra de Dios evitaremos caer en la trampa sexual (caps.5-7), aprenderemos a controlar nuestra lengua (Prov.12:17-22; 21:23), sabremos como llevarnos bien con personas complicadas (Prov.14:7; 15:1), entre muchas otras cosas que nos aconseja el autor. 

Además de ofrecernos buenos consejos, a través de sus páginas la Biblia nos brinda ejemplos de personas que vivieron acorde con sus enseñanzas: Abraham, Moisés, Daniel, Ester, Rut, Pablo, Pedro, y por supuesto nos presenta al Hijo de Dios, a Jesús, quien no sólo enseñó verdad, sino que  nos dijo que Él era la verdad (Juan 14:6); por lo tanto, la única manera de mantener un camino recto en nuestra vida es mantener la mirada puesta en Él.

  1. La Palabra de Dios nos enseña y desafía a caminar por el camino recto y no desviarnos.
  2. No pongas tu mirada en el ahora y las circunstancias, mira más visionariamente, pon tu mirada en Jesús, no te defraudará el resultado.

HG/MD

“Miren tus ojos lo que es recto y diríjase tu vista a lo que está frente a ti.” (Proverbios 4:25).