Lectura: 2 Timoteo 3:14-4:6
Cuando regresé ese día a mi casa, luego de una reunión que me había tomado todo el día, me percaté de que había sido multado, era un infractor, me había equivocado.
Temprano por la mañana de ese día, había sacado unas bolsas de basura de jardín con residuos de madera, ramas y hojas, esperando que fuera recogida junto con mi basura tradicional. Pensé que había seguido atentamente las instrucciones para la recolección de este tipo de basura. Había cortado la madera en trozos pequeños cuidando sus dimensiones y pesos, ya que eran un poco más grandes que las permitidas. No obstante, me equivoqué al leer las directrices. Lo que yo interpreté era diferente de lo que realmente decían, así que terminé con bolsas sin recoger y una enorme pegatina de infracción en ellas.
Lo que aprendí de ese incidente es similar a lo que tenemos que aprender acerca de seguir las pautas bíblicas. Nuestra interpretación privada de la Biblia debe alinearse con la verdad de Dios, o nos quedaremos con las consecuencias de un error peligroso.
Permítanme ilustrarles la situación. Algunas personas reinterpretan ciertas pautas bíblicas fuera de contexto para justificar sus faltas y hasta su inmoralidad, diciendo: “Bueno, esa es la forma en la que yo interpreto la Biblia”. Cuando se encuentran cara a cara con versículos que claramente condenan, por ejemplo, el sexo fuera del matrimonio, que encontramos en Gálatas 5:19-21; 1 Corintios 6:18 y 7:2, muchos no aceptan sus errores y apartan sus oídos de la verdad, tal como afirma 2 Timoteo 4:4.
Puntos para la reflexión:
- La Palabra de Dios refleja su carácter y debemos obedecer incluso cuando nos dice lo que no queremos oír. Es por lo que cuando leemos su Palabra siempre debemos preguntar: ¿Qué dice?, ¿A quién se lo dice?, ¿Por qué lo dice?, ¿En qué contexto lo dice?, ¿Para qué tiempo aplica lo que dice?
- En un intento de controlar y justificar sus acciones, algunas personas fuerzan o acomodan las palabras que dice la Biblia a lo que ellos quieren escuchar, lo cual por supuesto no agrada a Dios.
Versículo para memorizar:
“Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañosos y a doctrinas de demonios. Con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia”. 1 Timoteo 4:1-2 – RVA 2015.
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Este devocional forma parte de la serie: Paso a Paso con Dios.





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