Lectura: Proverbios 12:1-28
El escritor estadounidense Henry David Thoreau dijo: “Más que amor, dinero y fama, dame la verdad.” Imagínese la diferencia que tendríamos en nuestro mundo si esta frase se escuchara tan a menudo como se escuchan los pegajosos y memorables jingles publicitarios de productos de consumo masivo y comidas rápidas, que por cierto muchas veces no son tan veraces como deberían ser.
La verdad es esencial en todas nuestras interacciones: en los pasillos del gobierno, en las aulas, los lugares de trabajo y los hogares. Decir la verdad genera confianza. Como les decimos a nuestros hijos: “Si dices una mentira acerca de algo o alguien, será difícil para otros creer en ti cuando digas cualquier otra cosa”.
Hay cientos de razones para apoyar la idea de que decir la verdad es mejor para nosotros y para la sociedad, pero la razón más importante es que de esta forma honramos a Dios. La verdad está en el corazón de Dios como lo dice el Salmo 31:5 y es la forma en la cual Él quiere que interactuemos con los demás.
A lo largo de los Proverbios se nos enseñan los principios morales y éticos que Dios quiere que tengamos y que funcionen como un estandarte que se mantengan en alto, mostrando lo que es verdaderamente la verdad. En este libro encontramos declaraciones como las siguientes: “El que camina en integridad anda confiado” dice en el 10:9. “El labio veraz permanecerá para siempre” encontramos en el 12:19. “Los labios mentirosos son abominación al Señor” leemos en el 12:22.
La verdad no puede ser refutada. Nunca envejece. Nunca tiene que ser retirada. Nunca falla. Es el lenguaje de Dios. No hay nada mejor para nosotros que decir la verdad.
Puntos para la reflexión:
- La verdad permanece firme ante cualquier acusación. Haz que ella sea parte de tu vida, estudia la Biblia que siempre es veraz y por tanto puedes confiar en ella porque es la Palabra de Dios.
- No hay nada tan poderoso como la verdad. Y la verdad está en Dios. Así lo encontramos en Juan 14:6: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí”.
Versículo para memorizar:
“Los labios mentirosos son abominación al Señor, pero le agradan los que actúan con verdad.” Proverbios12:22 – RVA15).
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Este devocional forma parte de la serie: Sabiduría Divina





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