Lectura: Proverbios 2:1-5
Todas las personas leemos de manera diferente, algunos leen con más detenimiento tratando de entender todas las ideas que el autor quiere comunicar y otros simplemente leen más superficialmente. Asimismo, algunos retienen con mayor facilidad que otros, pueden citar y explicar algo que leyeron hace una semana o más, mientras que otros simplemente olvidan lo que han leído segundos después de quitar la mirada de la pantalla o el libro.
Al leer la Biblia, debemos romper el hábito de leer superficialmente… y es que no pasa tan solo con las genealogías que encontramos en algunos pasajes bíblicos. Nos vemos tentados a pasar por alto pasajes conocidos, historias que escuchamos desde que éramos pequeños, o un salmo que es parte de una alabanza que cantamos frecuentemente en la iglesia.
En Proverbios 2 se nos alienta a dar lo mejor de nosotros en nuestro proceso de conocer mejor a Dios, y para ello es necesario cultivar un corazón atento. Cuando leemos la Biblia con detenimiento y nos dedicamos a memorizarla, entenderla y sobre todo aplicarla, absorbemos más sus verdades (Proverbios 2:1-2).
A veces, leer en voz alta nos ayuda a escuchar y entender mejor la sabiduría de Dios. Y cuando oras con las palabras de la Escritura y “si invocas a la inteligencia y al entendimiento llamas a gritos” (Proverbios 2:3), disfrutarás de una conversación con el Autor: Dios.
- Llegamos a conocer a Dios y su sabiduría sólo cuando indagamos con todo el corazón. Hallamos entendimiento cuando lo buscamos como si fuera un tesoro escondido.
- Señor, ayúdanos a ir más despacio, a escuchar y entender lo que quieres enseñarnos en tu Palabra para este tiempo en el cual vivimos.
HG/MD
“Si como a la plata la buscas y la rebuscas como a tesoros escondidos, entonces entenderás el temor del Señor y hallarás el conocimiento de Dios” (Proverbios 2:4-5).





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