Lectura: Salmos 23

Nuestra oficina es un lugar atareado donde algunas veces parece que todo se está moviendo a una velocidad vertiginosa. Esto a menudo involucra reunión tras reunión, conferencias en el pasillo y una avalancha de emails.

En medio de este ajetreo extremo, algunas veces siento la necesidad de escapar, de someterme a descompresión. ¿Mi respuesta? Crear un lugar tranquilo. En esos días cuando no tengo reuniones de almuerzo, me retiro a la tranquilidad de mi automóvil. Cojo algo para almorzar y me siento en mi vehículo, donde puedo leer, escuchar música, pensar, orar y refrescarme.

Creo que esta es la esencia de lo que el pastor-salmista señala en Salmos 23:2. Él ve al Buen Pastor llevándolo a “aguas de reposo”, esto es, aguas junto a las cuales se pueda descansar. Ilustra un lugar tranquilo, un retiro de las presiones de la vida, donde puedes descansar en la presencia del Pastor de tu corazón y ser fortalecido para lo que te espera por delante. Incluso Jesús se retiraba a algún lugar solitario y estar en íntima comunión con Su Padre (Marcos 1:35).

  1. Todos necesitamos retiros en nuestras vidas, no sólo debido a la abrumadora naturaleza del día a día, sino debido a nuestra dependencia de los recursos del Maestro. En los días que vamos a paso apresurado, es esencial encontrar un lugar de soledad, “un lugar de callado descanso, cerca del corazón de Dios”.
  2. ¿Cuál es ese lugar para ti?

NPD/WEC