Lecturas: Mateo 9: 18-22, Marcos 5: 21-34, Lucas 8: 40-48

 

Unas cuantas instrucciones más y los líderes de Jesús van a estar listos para su primera experiencia misionera de corto plazo.  Hoy la lección es como ministrar a las mujeres en tu vida.

 

Posiblemente con la experiencia de la tormenta en el lago la noche anterior, los líderes pensaron que iban a morir.  Debieron estar frenéticos al ver que Jesús estaba dormido en medio de la furia de la tormenta.  Ya de regreso de Gergesa, Jesús se encuentra con una multitud de personas esperándolo.  Él se fue caminando hacia la hora de la oración.  Y un dirigente de la sinagoga, Jairo, se arrodilla ante los pies de Jesús.  Le pide que ayude a su hija de doce años que está muriendo.  Jesús cambia de dirección y comienza a caminar con Jairo, cuando de pronto de la multitud una mujer con “fe” toca a Jesús.

 

Esta mujer con “fe” ha estado sangrando por doce años.  Ella lo ha intentado todo y ha gastado cada centavo buscando la cura.  Ella pensó para sí misma: “Si logro tocar siquiera su ropa, quedaré sana.”  ¡Que increíble!  Que gran paso de fe.  Ella creyó que Jesús tenía el poder para sanarla, luego tomó el paso de fe y fue a alcanzarlo.  De inmediato ella experimentó sanidad.

 

En ese momento Jesús se dio cuenta que “de él había salido poder.”  El Espíritu Santo se detuvo y Su poder, que estaba en Jesús, sanó esta mujer.  Pon atención al amor y al cuidado de Jesús por las mujeres.  Vale la pena señalar esto: Jesús era sensible al Espíritu Santo en su vida.  Él se detuvo cuando el Espíritu lo hizo.  Él se volvió, miró a la mujer y la escuchó contarle todo.  Él le habló, la llamó hija, la elogió por su fe y la envió en paz.

 

  1. Éstos son los pasos de Jesús para las mujeres en nuestras vidas: ser espiritualmente sensibles, ser llenos y guiados por el Espíritu Santo, detenernos y ponerles atención. Escucharlas, compartir que hay en el corazón de ellas, hablarles con ternura, elogiarlas por su fe y enviarlas en paz.

 

  1. Todos tenemos mujeres en nuestras vidas, caminemos como Jesús lo hizo ministrando a las mujeres con quien Dios no ha dado el privilegio de vivir, madres, esposas, hermanas, amigas, tías, compañeras de trabajo, y esto también aplica para todas aquellas personas que de una u otra forma, han sido discriminadas o menospreciados.

SL/ME

Jesús: Lleno de Poder.  “Al momento también Jesús se dio cuenta de que de él había salido poder, así que se volvió hacia la gente y preguntó:—¿Quién me ha tocado la ropa?”  -Marcos 5:30

Este devocional forma parte del estudio anual cronológico de la vida de Jesús: La Vida de Jesús, el cual llega a ustedes en alianza con Sonlife Classic