A dos cinturones de distancia

Lectura: 2 Timoteo 4:1-8 Desde que era niño, un buen amigo soñaba con obtener el cinturón negro en karate.  Cuando empezaba su adolescencia logró entrar a un gimnasio. Por muchos años, entrenó; sin embargo, a dos cinturones de distancia del objetivo, abandonó. Hubo dos razones: Su profesor cambió la metodología a mitad del proceso de entrenamiento, Empezó a estar tan ocupado, con los estudios y las chicas, que no podía dedicar el tiempo necesario para entrenarse. Así como mi amigo, muchas veces me frustro, pues cada vez hay más y más personas y actividades que compiten por mi tiempo,...

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